Técnicas y consejos para disminuir el dolor en el parto sin epidural

 

 

Tras el embarazo llega el parto y en ocasiones las mujeres embarazadas pueden experimentar dolor durante el propio parto. En este artículo hablaremos de diferentes técnicas y algunos consejos para disminuir el dolor en aquellos partos sin epidural.

 

A continuación, compartimos algunas de las técnicas más eficaces para disminuir el dolor durante el parto sin epidural.

 

¿Qué técnicas existen para tener menos dolor en el parto sin epidural?

 

  1. Trabajar la respiración. Durante todo el parto la respiración es muy importante y que la mujer embarazada se concentre para respirar adecuadamente, facilita que tenga un mejor parto. Una buena respiración consigue que el diafragma se libere, siendo esto es imprescindible para relajar el cuerpo y oxigenar al feto.

 

No todas las mujeres son capaces de trabajar de forma óptima su respiración durante el parto, consiguiendo así tener menos dolor en el proceso. Sin embargo, se conocen diferentes tipos de ejercicios que la mujer embarazada puede realizar con la intención de mejorar su nivel de respiración, pudiendo así controlarlo lo máximo posible.

 

Entre los diferentes ejercicios se encontrarían:

 

  1. Respiración abdominal: este tipo de respiración es mucho más profunda de lo que muchas personas piensan. Es la que mejor consigue la liberación del diafragma y también, mejora considerablemente la relajación del cuerpo de la mujer durante el parto.

 

  1. Respiración superficial: este tipo de respiración resulta especialmente recomendada para todas aquellas mujeres que padecen dolor en las contracciones durante el parto.

 

  1. Respiración por medio del empuje: esta respiración es una de las más desconocidas de todas ellas. Mediante esta sencilla técnica de respiración se conseguirá empujar con muchísima fuerza el aire hacia abajo. Resulta especialmente recomendada para el momento en el que la mujer embarazada está predispuesta a expulsar a su bebé al exterior.

 

  1. Gritar cuando sea necesario: ante el dolor con frecuencia resulta necesario gritar. La mujer embarazada no debe temer gritar en un momento dado cuando las circunstancias o simplemente el dolor resultase excesivo, porque este grito es simplemente una herramienta estupenda para la liberación de tensiones acumuladas.

 

Gritar en sí no es absolutamente negativo. Al contrario de lo que mucha gente pudiera creer, cuando gritamos nos sentimos liberados y evitamos de igual manera retener estrés que hayamos podido acumular durante el parto. Por este motivo, una técnica fabulosa para tener un parto con menos dolor es invitar a la mujer embarazada a que grite cuando sienta que tiene que hacerlo.

 

  1. No tensar la musculatura: anteriormente les hablábamos acerca de la importancia que tenía la respiración durante todo el proceso del parto. Ahora, queremos hacerles hincapié en lo necesario de no tensar la musculatura por parte de la mujer embarazada, porque es contraproducente. Cuando tensamos los músculos, estos pueden mantener ciertos dolores que serían visibles en situaciones como durante el período de contracciones en el parto. Por esta razón, una técnica altamente recomendable por todo tipo de especialistas en este ámbito consiste en sencillamente relajar la musculatura lo máximo posible.

 

  1. Utilización de baños cálidos: los efectos del agua caliente sobre el organismo, cuando ésta se encuentra solamente un poco por encima de la temperatura corporal, son muy grandes. Resulta especialmente indicado durante el parto, puesto que la utilización de baños cálidos es enormemente eficaz de cara a relajar la musculatura del abdomen de la mujer embarazada. Por otro lado, también resulta recomendable debido a que ayuda notablemente al proceso de dilatación en la mujer y como bien sabrán, en los propios hospitales, hay zonas donde existen bañeras especialmente acondicionadas para esta función.

 

Se recomienda que la mujer predispuesta a parir se sumerja en torno a unos 4 o 5 cm en el agua, porque solamente así se preservará la integridad del recién nacido evitando que pudiera parir en el interior acuoso.

 

  1. Uso de masajes corporales: existen mujeres que para disfrutar de un parto con el menor dolor posible requieren de ayudas adicionales y una buena forma de llevar a la práctica esta difícil labora, es mediante el uso de masajes corporales. No obstante, debemos de respetar en todo momento a la mujer ya que habrá otras que no quieran ser tocadas.

 

Entre las zonas recomendadas para facilitar que el parto sea lo menos doloroso posible se encontrarían algunas como las siguientes:

 

  • Masajes en el cuello.
  • En la parte posterior de la espalda.

 

Estas dos zonas que les exponíamos, son aquellas en las que la mujer embarazada puede acumular una gran cantidad de tensión y con su liberación mediante el uso de masajes corporales, lograría liberarse, mejorando el parto.

 

Lo recomendable es que sean dados en el proceso de las contracciones y siempre por manos expertas.

 

  1. Variaciones de posturas: probar variaciones en las posturas durante el parto puede disminuir el dolor de manera significativa. Se recomienda que la mujer embarazada que tenga mucho dolor pruebe diferentes posturas en búsqueda de la más adecuada a su cuerpo y en general, de aquella en la que le resulte menos doloroso el parto para dar a luz a su bebé. De tal modo que, si la mujer embarazada decide por ejemplo quedarse tumbada, pueden probarlo desde el lado izquierdo, consiguiendo así liberar la columna vertebral.

 

¿Cuales son los consejos más efectivos para tener un menor dolor en el parto sin epidural?

 

  • Contar con una clara fortaleza en cuanto a mentalidad. Con esta sencilla técnica, nos preparemos de forma mucho más óptima para el parto, disminuyendo tensiones en la musculatura y también en el plano emocional.

 

  • Comprensión de la situación. Nuestro organismo experimenta cambios de cara a diversos procesos como es la propia gestación. En bastantes ocasiones con simplemente una mejora a nivel informativo, se puede comprender de mejor manera el contexto de la madre y ayudarla para disminuir el dolor del parto sin necesidad de utilizar la epidural.

 

  • Entrenándose y preparándose para controlar emociones, así como las tensiones acumuladas. Somos una máquina que puede perfeccionarse y prepararse para todo tipo de circunstancias venideras futuras. Una de las mejores técnicas que podemos recomendarles de cara a tener un parto lo menos doloroso posible sin necesidad de usar la epidural, es entrenar las emociones, al igual que aprender a controlarlas. Con esta sencilla técnica, la mujer embarazada podrá gestionar mejor el dolor y como consecuencia de esto, sufrir menos durante el parto sin epidural.

 

  • Aceptar que el dolor es inevitable. Es bien cierto que ninguna mujer desea sufrir durante el transcurso del parto. No obstante, no todos los partos son idénticos ni tampoco todas las mujeres responden igual a los diferentes partos. Sin ir más lejos, las hay que sufren más dolor que otras porque existen diferentes tipos de dolor como por ejemplo, el psicológico. Por esta razón, hay que aceptar que el dolor es inevitable pero también puede ser entrenado para disminuirlo con la práctica.

 

  • Evitar las distracciones. Hay diversos teóricos que opinan que una buena forma de tener un parto no doloroso sin epidural, es manteniendo la atención distraída. Sin embargo, también hay otros que opinan justamente lo contrario en base a otras premisas. Lo único veraz de esta técnica es que estar distraída, ayudará a la madre a relajar la musculatura y por consiguiente, padecer menos dolor durante el parto.

 

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